Santuarios, templos y pagodas

Una pequeña guía para diferenciar conceptos

El asunto de la religión en Japón ha sido, desde los albores políticos del país del Sol Naciente, un tema complicado por la convergencia en el imaginario nipón de, sobre todo, dos religiones: el sintoísmo (una religión politeísta / animista nacida en el mismo archipiélago) y el budismo (una religión del subcontinente indio que llegó a Japón a través de China y Corea). Actualmente, y con la llegada de la globalización, en el archipiélago conviven decenas de religiones de otros lugares del mundo, como el cristianismo o el islam.

En esta publicación se hablará exclusivamente de los cultos aceptados históricamente como propios por el mismo Japón, y sus lugares sagrados, explicando qué lugar de culto se corresponde con cada religión. Este artículo pretende arrojar sobre estas tipologías arquitectónicas, útiles para diferenciar los tres conceptos y, así, comprender un poco más esta cultura milenaria para extranjeros.

Los santuarios

Torii en Nara. Imagen tomada por el autor.

Los santuarios se corresponden a la tradición sintoísta y disponen un torii (⛩). Esta célebre puerta, que indica el acceso al espacio religioso, suele ser de madera y pintada con colores rojizos, es colocada en el lindero de la propiedad incluso si no disponen de un edificio principal. Son puertas sagradas de entrada y simbolizan el límite entre el mundo terrenal y el mundo espiritual, al mismo tiempo que protegen la entrada de los kamis malignos.

En algunos santuarios, como en el de Fushimi Inari-Taisha de Kyoto (popular por una escena de la película “Memorias de una geisha”), los devotos erigen torii como ofrendas para mostrar su devoción a los kami y pedir buena fortuna. Tanto es así que, en este santuario, la sucesión de muchas puertas forma un largo túnel que conduce directamente hacia el lugar de culto.

El Fushimi-Inari. Es un lugar muy turístico que recomiendo visitar en horarios intempestivos para disfrutarlo debidamente. Imagen tomada por el autor.

Pueden estar construidos de diversos materiales, aunque normalmente se utiliza la madera, también, son comunes los de piedra, bronce y, recientemente, de hormigón. En su origen, constan de dos pilares de madera con dos vigas transversales, una encima de la otra, dispuestas en paralelo. Más tarde se pintaron de color rojo y su estructura evolucionó. Se han inventariado hasta veinte estilos arquitectónicos diferentes. Recuerda que la forma apropiada de entrar en un santuario es inclinarse ante la puerta torii y, después, no atravesar la puerta por el centro, si no desviarse un poco hacia un lado u otro. También, disponen de un pabellón de agua, temizuya (手水舎), dentro del recinto del santuario, necesario para purificar cuerpo y mente con agua antes de presentarte ante el dios. Se recoge agua con el cazo y se enjuagan manos y boca. La boca preferiblemente no debe entrar en contacto con el cazo.

Fuente habilitada para hacer el ritual del Temizu, muy vinculado a la purificación espiritual. Wikimedia Commons.

Ya delante del altar, hay que tirar una moneda en la caja de las ofrendas y, después, se toca la campana, para saludar a la deidad, se hacen dos reverencias y se dan dos palmadas para mostrar respeto. Se termina el saludo rezando una oración con las dos manos juntas.

Los templos

El Shitennō-ji, en Osaka. Wikimedia Commons.

Los templos son el lugar de culto del budismo y se caracterizan por tener una puerta, sanmon (山門), en la entrada principal. Estas puertas son estructuras robustas, con techo, y se construían con ladrillo, mármol, madera, cerámica, etc. con el tiempo, se construyeron más y más grandes, cobrando más importancia, hasta convertirse en edificios en sí mismas. Estas puertas, están divididas en tres partes, con frecuencia, la entrada central es la única que se abre para permitir el acceso de los visitantes. Las alas de la izquierda y de la derecha están cerradas y pueden convertirse en espacios que albergan esculturas de deidades protectoras, los niō (仁王, o guardianes), moles musculadas y poderosas con los brazos en alto, mirada airada y la boca torcida en forma de grito o mueca, invocando sonidos cósmicos, ah y un.

Y es que cuando los visitantes franquean estas puertas, se atraviesa una frontera entre el interior y el exterior, el sonido y el silencio, el alfa y el omega, el principio y el final de todo. Al cruzarlas, parece culminar un viaje, el que se hace hasta llegar; y, en ese umbral, empezaba uno nuevo, un viaje interior. Hay que añadir que, aunque se les denomina puertas, muchas no tienen elementos para cerrarlas, así que, en realidad, son un símbolo, una frontera entre ambos mundos, no una barrera real.

Los complejos de templos budistas en Japón sigue en general la pauta de una serie de espacios y edificios sagrados que rodean un patio, y a los cuales se entra a través de un conjunto de puertas. Otro elemento arquitectónico presente en casi todos los edificios de los templos budistas, son las escaleras, no sólo como un acceso al interior sino que, también, tienen un gran contenido simbólico pues representan el ascenso necesario para alcanzar el centro budista.

Un lugar lleno de paz, incienso y purificación

En los templos, el ritual de la oración no es tan estricto como en los santuarios, no obstante, se recomienda un comportamiento discreto y respetuoso. Si un templo tiene temizuya, hay que purificar manos y boca, de la misma manera que en un santuario sintoísta.
En muchos templos se quema incienso, osenko, que se puede comprar dejando una moneda en la caja de ofrendas. Después de encender el incienso, y apagar la llama agitando (y no soplando), se coloca en el quemador de incienso y se reza una oración en silencio con las manos juntas. Muchos creyentes se echan el humo hacia el cuerpo, porque se cree que tiene poderes curativos.


Para acceder al interior de algunos edificios, posiblemente hay que descalzarse. Se deben dejar los zapatos en la entrada, o llevarlos en bolsas de plástico que suelen facilitar algunos templos. Prestar atención a la prohibición de hacer fotos dentro de los templos.

Una pagoda de madera es un edificio con forma de torre y compuesta de piedra, madera, ladrillo y cerámica. En general este tipo de construcción forma parte de un templo budista junto a otros edificios. Esta edificación es originaria de la India y se extendió, al mismo tiempo que el budismo por todo el sudeste de Asia, aunque adaptándose a las necesidades e incorporando detalles según cada territorio. Así, por
ejemplo, en Japón, debido a sus frecuentes terremotos, se utilizó la madera, en vez de la piedra original, para su construcción y sin ningún tipo de clavo o sujeción, lo que eliminaba la rigidez para, de esta forma, la estructura del edificio absorbía la tensión sísmica sin sufrir daño.

Pagoda del Kōjō-ji, en Onomichi, Hiroshima. Wikimedia Commons.


Aparte de su indudable función religiosa, por su altura, las pagodas ofrecían una inmejorable torre de vigilancia frente a invasiones y otras situaciones imprevistas. Además, muchas de estas construcciones, incorporaban en el techo una estructura que funcionaba como pararrayos, denominada finial, con un gran significado simbólico en el budismo ya que suele representar el quinto elemento.

Aunque en Occidente, se suele denominar pagoda a estos edificios de madera, existen otras variedades de tamaño y uso y construidos con materiales diferentes:

Pagodas de madera

  • Los tasōtō de madera son pagodas con un número impar de pisos. El tasōtō de madera más alto pertenece al Tō-ji,  Kioto . Cuenta con cinco pisos y 54 m de altura.
  • Un hōtō de madera es un tipo poco común de pagoda que consta de cuatro partes: una piedra de base baja, un cuerpo cilíndrico con una parte superior redondeada, un techo piramidal y un remate. Un buen ejemplo de hōtō de tamaño completo se puede ver en  Ikegami Honmon-ji  en Nishi-magome, Tokio. La pagoda mide 17,4 metros de alto y 5,7 metros de ancho.
  • El  tahōtō  es un tipo de pagoda de madera único por tener dos pisos. El primer piso con un núcleo redondeado, el segundo circular. Este estilo de tō se creó rodeando la base cilíndrica de un hōtō con un techado cuadrado llamado mokoshi. El daitō en Kongōbu-ji fue fundado por Kūkai, monje de la secta Shingon. El edificio encontrado en Negoro-ji mide 30,85 metros de altura y es un  Tesoro Nacional.

Pagodas de piedra

Las pagodas de piedra (sekitō) generalmente están hechas de materiales como  apatita  o  granito , son mucho más pequeñas que las de madera y están finamente talladas. A menudo llevan inscripciones en  sánscrito , figurillas budistas y fechas nengō del calendario lunar japonés y no disponen de espacio para las personas.

  • Tasōtō tajūtō. Con unas pocas excepciones muy raras, el tasōtō, también llamado tajūtō (多層塔) tiene un número impar de pisos, normalmente comprendidos entre tres y trece. Suelen tener menos de tres metros de altura. La más alta que se preserva es una pagoda de 13 pisos en el Hannya-ji en Nara , que mide 14,12 m.
  • Un hōtō (宝塔) es una pagoda que consta de cuatro partes: una piedra de base baja, un cuerpo cilíndrico con una parte superior redondeada, un techo de cuatro lados y un remate. Hay incluso de metal.
  • El gorintō (五輪塔, torre de cinco anillos) es una pagoda que se encuentra prácticamente solo en Japón,. Se usa como marcador de tumbas o como  cenotafio  y, por lo tanto, es una vista común en los templos y cementerios budistas.
  • El hōkyōintō (宝篋印塔) es una gran pagoda de piedra llamada así porque originalmente contenía el  sūtra Hōkyōin dharani. Se utilizan como lápidas y cenotafios y está dividió en cinco secciones que representan los cinco elementos de la cosmología japonesa.
  • El muhōtō (無縫塔) o rantō (卵塔) es una pagoda que generalmente marca la tumba de un sacerdote budista. Originalmente fue utilizado solo por las escuelas Zen.
  • Una kasatōba (笠 塔 婆 estupa de paraguas ? ) es simplemente un poste de piedra regular colocado sobre una base cuadrada y cubierto por un techo piramidal. Sobre el techo hay una piedra en forma de cuenco y otra en forma de loto. El fuste puede estar tallado con palabras en  sánscrito  o imágenes en bajo relieve de dioses budistas.
Pagoda de las Trece Escaleras de Ukishima

Espero que el artículo haya sido útil, y ya sabéis que para cualquier duda tenéis la información de contacto en varios lugares de la web. Estaré encantado de resolver cualquier duda que os surja sobre el tema.