Reseña. «Flores de verano» de Tamiki Hara

Editada por Los Aerolitos de
Impedimenta, 2025

Sobre el autor. Tamiki Hara (1905-1951) fue un escritor japonés conocido, sobre todo, por haber
sobrevivido al bombardeo atómico de Hiroshima y por las obras que este trágico
suceso le inspiró. Su producción literaria más reconocida es una trilogía dedicada a
este acontecimiento traumático y, concretamente, su obra Flores de verano, publicada
por primera vez en 2011.

Flores de verano es una novela que lanza un contundente mensaje al mundo sobre el peligro de las bombas nucleares, un mensaje que los gobernantes parecen ignorar y que la población mundial parece haber olvidado. Esta obra, de una crudeza inusual, sufrió durante años la censura impuesta en Japón, que prohibía la publicación de cualquier tipo de escrito relacionado con la guerra.

La edición que he decidido reseñar incluye además una introducción profundamente conmovedora de Fernando Cordobés, quien recorre la obra, la vida y también la muerte de su autor. Su lectura resulta esencial para comprender el estado emocional en el que Tamiki Hara se encontraba en el momento de la explosión.

La obra puede articularse en dos partes claramente diferenciadas. La primera se sitúa en Japón durante los últimos meses de la guerra, con especial atención a Hiroshima. La vida cotidiana transcurre bajo la amenaza constante de los bombardeos: el trabajo, la convivencia y las costumbres se descomponen mientras la propaganda oficial insiste en la promesa de una victoria final. Hara fija, sobre todo, su mirada en su entorno más cercano: su familia, los vínculos personales y las ilusiones perdidas. Sin embargo, también se detiene en la descripción de detalles aparentemente insignificantes dentro de escenas triviales —el material con el que está confeccionada una mochila, los alimentos ingeridos, anécdotas de vecinos o la cantidad de argollas de una caja— que, lejos de resultar superfluos, contribuyen a reforzar la sensación de realidad y cotidianeidad.

Aunque la explosión aún no ha tenido lugar, esta primera parte está atravesada por apagones, incendios, destrucción y muertes. Hiroshima es bombardeada de forma intermitente, como si la devastación definitiva ya se anunciara, aunque todavía pareciera lejana. Esa aparente irregularidad transmite la inquietante sensación de que la ciudad está siendo observada y medida antes del golpe final.

La segunda parte del libro se desarrolla tras la explosión. El autor relata la confusión y el colapso de la ciudad, así como la devastadora fuerza de la detonación, que provoca muerte y desolación a una escala inimaginable. En este apartado, los detalles son estremecedores: cadáveres calcinados, terribles mutilaciones, deformaciones físicas, la angustiosa búsqueda de familiares, la sed, el hambre y la desesperación absoluta. Como afirma uno de los soldados: “sería mejor estar muerto”.

Casi no existían palabras capaces de describir el estado en que quedaron la ciudad y sus supervivientes, pero Tamiki Hara logró encontrarlas. La fuerza de su testimonio motivó la colocación de una placa en su memoria en el icónico Genbaku Dome, una de las pocas construcciones que sobrevivieron a la explosión.

Resulta difícil determinar el número exacto de víctimas, pues a las muertes inmediatas se sumaron los fallecimientos provocados por la radiación y las malformaciones sufridas por generaciones posteriores. Y es que, como afirmó J. Robert Oppenheimer, “después de la bomba atómica, el mundo ya no será el mismo”.

Flores de verano es una lectura esencial para aquel lector ávido de aprender más sobre lo que pudo llegar a sentir una víctima de uno de los eventos más trágicos de la historia de la humanidad: un testimonio desnudo, crudo e implacable que transforma la experiencia individual en memoria colectiva y obliga al lector a enfrentarse a una de las mayores catástrofes morales de la historia.

La Cúpula Genbaku, en Hiroshima
El centro de Hiroshima y la cúpula de Genbaku fotografiados después del bombardeo atómico (noviembre de 1945)

Gracias por leernos. Espero que esta reseña pueda animarte a darle una oportunidad a la obra.